DIETA CONTROLADA EN LACTOSA:

El déficit de lactasa, la enzima que transforma la lactosa en azúcares fácilmente absorbibles se produce en la mayoría de la población adulta mundial y es la lactosa, el azúcar de la leche el hidrato de carbono que con mayor frecuencia es malabsorbido por la población sana.

Los términos usados pueden ser motivo de confusión. El término "malabsorción de lactosa" significa que la lactosa no es absorbida, mientras que "intolerancia a la lactosa" se refiere a la aparición de síntomas clínicos originados por su malabsorción.

Hoy en día, dos tercios de la humanidad presentan hipolactasia (baja concentración de lactasa) como un proceso normal en el adulto y por consiguiente no puede considerarse una enfermedad. En España hasta un 36-50% de los individuos presentan hipolactasia.

En ocasiones, la deficiencia de lactasa puede ser una complicación de numerosas enfermedades del intestino delgado.

CARACTERÍSTICAS DE LA DIETA:

La reducción en la ingesta de lactosa es clave para el tratamiento de la intolerancia a la lactosa. Se ha comprobado que la mayoría de los pacientes que se consideran intolerantes "graves" a la lactosa, pueden tolerar una ingesta de 250 ml de leche sin síntomas intestinales.

Así mismo, se ha comprobado que la malabsorción no representa un impedimento para la ingesta de una dieta con leche y derivados que aporte los 1.500 mg/dia de calcio necesarios, si distribuimos la ingesta entre las tres comidas del día y se administra parte en forma de yogur o queso.

Debe considerarse también que muchos pacientes que padecen de síndrome de intestino irritable confunden los síntomas con una intolerancia a la lactosa.

REALIZACIÓN DE LA DIETA:
El proceso natural de envejecimiento del queso minimiza su contenido en lactosa por lo que el aporte de calcio con esta fuente es importante para prevenir la mayor prevalencia de osteoporosis en estos pacientes.

Debe recomendarse la ingesta de otros alimentos ricos en calcio o suplementos de calcio oral. El yogur, cuyo contenido en lactosa es similar a la leche, es en general bien tolerado, sobre todo los que contienen bifidobacterias.

Debe considerarse que la lactosa puede estar presente en otros alimentos como panes de molde, bollería, cereales de desayuno, sopas, aderezos comerciales de ensalada, alimentos enlatados, salchichas o embutidos comerciales, entre otros.

También puede estar presente como excipiente de muchos fármacos, aunque la cantidad es mínima y no suele ocasionar problemas.

ALIMENTOS RICOS EN CALCIO en miligramos/100gramos.
LACTEOS  
Leche de vaca
125
Queso de vaca 700/162
Requesón/Burgos 60/186
Yogur 150

LEGUMBRES

 
Garbanzo
150
Lenteja 60

VERDURAS/HORTALIZAS

 
Acelgas/cardos 150/114
Endivias/Escarola 79
Puerro 60
Cebolla/Zanahoria 32/39
Col/Alcachofa 22/40
CARNES/HUEVOS  
Ave
15
Vaca
15
Conejo 15
Huevo entero 54
PESCADOS/MARISCOS  
Sardinas en aceite
50
Langostinos 120
Gambas 120
Mejillón 100
Bacalao 64
Merluza 64
Trucha 20
FRUTAS  
Higos secos 170
Ciruelas 15
Uvas/pasas 20/40
Naranja 28
Melón/fresa 18/30
CEREALES  
Pan de trigo 100
Pan integral 100
Arroz 10
Pasta 22
Generalmente los lácteos (leche, yogur, quesos) proporcionan dos tercios del aporte diario de calcio, con los vegetales, frutas y cereales supliendo el tercio restante. Las carnes, las aves y el pescado suponen una escasa cantidad de calcio en la dieta.

Debe evitarse tomar fuentes de calcio con otros nutrientes que dificulten su absorción, como grandes cantidades de fibra (pan integral), grasas, etc. Algunas formas de cocinar los alimentos ocasionan pérdidas nutritivas de calcio. Por ejemplo, los pescados y las verduras pierden más calcio al cocinarse hervidos o al vapor.