RECOMENDACIONES DIETÉTICAS EN DIARREA AGUDA:

Las Diarreas agudas son procesos frecuentes en los períodos estivales, que se manifiestan por un aumento en el número de las deposiciones con heces anormalmente líquidas, por las que se pierden elementos importantes para nuestra salud, como agua, sodio, potasio, bicarbonato, etc.

ADEMAS DE LA MEDICACION PRESCRITA POR EL MEDICO, es recomendable realizar una dieta adecuada:
A. FASE AGUDA:
Por fase aguda entendemos aquella en que la diarrea se manifiesta con intensidad y se tolera mal la alimentación sólida. En este período, además de agua, es necesario también ingerir otros alimentos importantes que se han perdido por las heces, como los ya citados sodio, potasio y bicarbonato. Para ello es recomendable probar con la denominada dieta hidrosalina, confeccionada con:
En casa: Un litro de zumo de frutas ricas en potasio (Ej. Zumo de dos limones), con dos cucharadas soperas de azúcar, una puntita de cuchillo de sal y otra de bicarbonato.
Farmacia: Citorsal®, 5 bolsas en polvo de 28 gramos. Se disuelve el contenido en un litro de agua y se toma durante todo el día.
Estos líquidos pueden completarse con:
Caldo vegetal colado (a base de arroz, zanahoria, cebolla y apio hervidos).
Leche de almendras.
B. FASE DE RECUPERACIÓN:
La fase de recuperación es aquella en que se empiezan a tolerar los alimentos sólidos. Es aconsejable iniciar la ingesta con los llamados alimentos blandos, que se irán incrementando a medida que el paciente lo tolere, hasta alcanzar la dieta habitual.
ALIMENTOS ACONSEJADOS:
Arroz hervido, puré de patatas, sémolas, consomés gelatinados, huevos duros o pasados por agua, pescado blanco hervido, pollo hervido, carne hervida o a la plancha, manzana al horno o rallada, plátanos, natillas, membrillos, miel, yogurt.
ALALIMENTOS NO ACONSEJADOS:
Durante el proceso diarreico se evitarán los alimentos que aumenten el volumen de las heces o la motilidad intestinal como: legumbres secas, vegetales crudos, coles, coliflor, grasas de todo tipo, salsas, huevos fritos, patatas fritas, especias, leche de vaca, pasteles, café, té, cacao, nueces o alcohol.