CALIDAD DE VIDA EN LA MENOPAUSIA:

La esperanza de vida del ser humano se ha ido incrementando de forma paralela a los avances científicos y tecnológicos de la medicina. Gracias a ellos ha aumentado el nivel de salud y bienestar de las personas y en consecuencia se ha incrementado su nivel de calidad de vida. La educación sanitaria contribuye directamente a mejorar esta calidad, ya que a través de la información se ayuda a la población a adoptar y mantener estilos de vida saludables.

La mujer debe afrontar a lo largo de su vida una serie de etapas determinantes para su desarrollo, tales como la pubertad, el embarazo, el parto y la menopausia. Los programas de atención a la mujer proporcionan los conocimientos, habilidades y actitudes suficientes para poder tomar decisiones relativas a su propia salud y bienestar.

Así como la pubertad constituye el período en el que la mujer adquiere su madurez sexual y reproductiva, el climaterio hacer referencia a la pérdida de esta función y a la evolución hacia otro estado: la post-menopausia.

Si bien cada etapa posee características diferentes, es durante la post-menopausia, quizá, cuando la mujer debería adquirir una mayor independencia personal; es el momento de desarrollar sus propias capacidades globales, descubrir una sexualidad sin temores, nuevos estímulos personles, así como replantearse su estilo de vida.

Aumentar los conocimientos relativos a esta etapa, adquiriendo hábitos de vida más saludables y efectuando reconocimientos sanitarios periódicos, contribuirá a aumentar la calidad de vida durante esta compleja etapa vital.

HÁBITOS DE VIDA SALUDABLES:

Mantener unos hábitos de vida saludables es un hecho positivo que repercute favorablemente en el propio individuo. Esta circunstancia es especialmente importante en el climaterio.

Alimentación equilibrada, ejercicio físico, relajación, actividades lúdicas y sociales y controles periódicos sanitarios deben ser los elementos integrantes del estilo de vida durante esta etapa.

EJERCICIO FÍSICO
El ejercicio físico es una manera excelente de mantener en forma los huesos, articulaciones y músculos. Con un entrenamiento contínuado y adaptado a las características individuales se puede mantener y/o mejorar la flexibilidad, la amplitud de los movimientos articulares, el tono muscular, favorecer la circulación, mejorar la capacidad respiratoria, etc.
La práctica de ejercicios físicos adaptados a las características individuales, conjuntamente con el entrenamiento de métodos y técnicas de relajación, ayudan a potenciar el conocimiento propio.

Con la práctica de métodos de relajación se pueden obtener resultados positivos como: disminución de tensión a través de sensaciones de tranquilidad, quietud, calma que comportará un descenso de la ansiedad o angustia, mejora en la concentración y memorización, así como un aumento de la autoestima y del control emocional, que repercutirá positivamente en el refuerzo de la personalidad.

En definiva, el ejercicio físico y las técnicas de relajación ayudan a sentirse bien con una misma y con el mundo que nos rodea.
ALIMENTACIÓN

La nutrición es un proceso mediante el cual el organismo utiliza, transforma e incorpora a sus propios tejidos sustancias (nutrientes), que cumplen tres funciones básicas:

1. Administrar la energía necesaria para su funcionamiento.
2. Proporcionar los materiales necesarios para construir y reforzar las estructuras corporales.
3. Suministrar las sustancias necesarias para regular el metabolismo y para sintetizar hormonas y enzimas.


Se entiende por alimentación el proceso mediante el cual el organismo recibe las sustancias (principios inmediatos) que, contenidas en los alimentos, componen la dieta y son necesarias para la nutrición.

La dieta en la menopausia deberá ser equilibrada en relación a la edad-talla-peso, hábitat y actividad, así como adecuada a las patologías asociadas que pudieran existir. Aunque el aporte energético tiene que adaptarse a cada mujer, la distribución de los tres grupos de nutrientes: glúcidos, lípidos y proteínas debe mantenerse dentro de un equilibrio adecuado a esta etapa.

GRUPO NUTRIENTES
ENERGÍA DIARIA
APORTE CALORÍAS POR GR.
Glúcidos (azucar, pan, ...)
50 a 60 %
1gr = 4 cal.
Lípidos (grasas, leche, queso, ...)
30 a 35 %
1gr = 9cal.
Proteínas (carne, pescado, ...)
12 a 15 %
1gr = 4 cal.

Según consideran el Comité de la Organización para la Alimentación y la Agricultura y la Organización Mundial de la Salud (FAO-OMS), a partir de los 40 años las necesidades energéticas disminuyen en cada década.

Calorías / día menor 40 años:
2.000
Calorías / día entre 40 y 50 años:
1.900
Calorías / día mayor 50 años:
1.800
ALIMENTACIÓN Y CONTROL DE PESO

En la etapa de la menopausia hay una tendencia a aumentar de peso, con una redistribución del tejido adiposo que favorece su acumulación en la zona abdominal.

Si se exceden las necesidades energéticas recomendadas, fácilmente y de forma progresiva se tiende a la obesidad.

Disminuir la ingesta de grasas, consumiendo productos lácteos descremados.
Disminuir el consumo de productos flatulentos (pan, legumbres, pastas, ...)
Limitar el consumo de productos azucarados, bebidas refrescantes y alcohólicas.
Mantener el aporte protéico adecuado en esta etapa (carne, pescado...).
Aumentar la ingesta de frutas y verduras crudas o cocidas.
Asegurar un aporte de fibra adecuado para una correcta eliminación.
ALIMENTACIÓN Y PREVENCIÓN DE LA OSTEOPOROSIS:
CALCIO

En la edad adulta un buen aporte de calcio también es importante ya que puede frenar o enlentecer la pérdida ósea. El aporte de calcio recomendado en la menopausia es de 1200 a 1500 mgsdía.

Consumir productos lácteos. Son los más convenientes ya que su contenido en calcio es muy elevado y su aprovechamiento algo. El calcio de productos vegetales (legumbres, frutos secos, cereales,...) no se aprovecha tanto como el contenido en productos lácteos.
No deben mezclarse los lácteos con cacao, cereales y productos integrales ya que pueden interferir en el grado de absorción del calcio.
Los lácteos descremados aportan la misma cantidad de calcio que los enteros.

 

VITAMINA D

La vitamina D se obtiene a través de la acción de los rayos ultravioletas (sol) sobre el tejido celular subcutáneo, que contribuye a que la vitamina se pueda activar en la piel, por ello se recomienda tomar el sol, pero siempre con cautela ya que en exceso puede tener nefastas consecuencias para la piel.

La grasa de la leche y el aceite de hígado del pescado son las principales fuentes de la vitamina D.

LAS PROTEÍNAS
La ingesta excesiva de proteínas, sobretodo de origen animal, puede ser perjudicial para el metabolismo del calcio en los huesos, sin embargo no hay que suprimirlas de la alimentación ya que podría ser causa de deficiencias en el organismo. La ingesta adecuada está entre 100/125 gr de carne o pescado por comida.
ALCOHOL Y CAFÉ
El exceso de café, aumenta la eliminación de calcio por la orina por lo que no hay que abusar de él. Las mujeres que consumen habitualmente más de 25 gr/día de alcohol, equivalente a 250 ml de vino de mesa, tienen mayor riesgo de padecer fracturas de cuello de fémur y muñecas.
TERAPIA HORMONAL SUSTITUTIVA (THS)

Es un tratamiento farmacológico consistente en la administración de hormonas sexuales, o sustancias con actividad hormonal femenina, con el objetivo de suplir las acciones de aquellas que los ovarios han dejado de producir. Generalmente se administran estrógenos con o sin gestágenos (derivados de la progesterona), o sustancias con actividad estrogénica, gestagénica y androgénica, que se administran por vía oral o transdérmica. Las sustancias hormonales que se utilizan para la THS pueden ser naturales (obtenidas a partir de animales o plantas) o sintéticas.

Junto con los hábitos de salud, la THS es una buena alternativa para mejorar la calidad de vida, sobre todo en aquellas mujeres cuya menopausia ocurre de forma precoz o en las que presentan una sintomatología menopáusica evidente.

En algunas mujeres, la THS puede producir rechazo. Es imprescindible una aceptación por parte de la mujer para llevar a cabo estos tratamientos ya que, normalmente, es necesario mantenerlos durante varios años.

En cualquier caso, el requisito más importante es que la mujer reciba, por parte de los profesionales de la salud, una correcta información sobre la THS. Su médico es el único que puede valorar regularmente la oportunidad y beneficios de tomar tal medicación.