ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA:

Hoy en día, quizá el concepto que define mejor el mensaje que se desea transmitir sobre la forma de comer recomendable es el de "dieta sana", que suma los conceptos de -variedad, equilibrio y adecuación- a las características de un "estilo de vida saludable".

Para conseguir una alimentación saludable la Organización Mundial de la Salud propone lo siguiente:
 
Que el consumo de hidratos de carbono sea como mínimo del 55% del aporte energético total, del cual los azúcares simples (bollería, galletas, etc), no deben sobrepasar el 10%. Se recomienda el consumo habitual de hortalizas, verduras, frutas, legumbres y cereales completos (integrales), y reducir la ingesta de azúcar de adición y de los alimentos que lo contengan.
Que se disminuya el consumo de grasas. No deben representar más del 30% del aporte calórico total. El colesterol no debe sobrepasar los 300 mg/día.
Que el aporte de calorías en forma de proteínas se limite al 15%. Esto representa una ingesta aproximada de 0,8 gramos por kilo de peso corporal, se mantienen las recomendaciones de disminuir el consumo de carne y favorecer el de pescado y carne de ave.
Que la ingesta de fibra alimentaria total sea de 27-40 gramos al día.
Que no se sobrepase la ingesta de 6 gramos de sal al día, incluyendo la contenida en los alimentos.
   
Las necesidades nutricionales de un individuo corresponden a la suma de sus necesidades básicas y de otras variables en función de su estado fisiológico, de su actividad y del medio en el que vive. Los grupos más vulnerables desde el punto de vista nutricional son, por un lado, los niños y los por otro, las mujeres embarazadas, las lactantes, y finalmente, las personas de edad avanzada.