OFTALMOLOGÍA


Nuestros oftalmólogos Dr. Rafael Marco-Gardoqui y Dr. Alvaro Rodríguez Ratón (Doctoralia/LinkdIn) ponen a su servicio lo último en tecnología de diagnóstico, tratamiento de las patologías oculares y corrección de defectos de refracción.

A continuación le ampliamos información respecto a los temas de mayor interés en esta especialidad:

Descripción de los defectos refractivos: miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia:

Miopía: defecto de enfoque de lejos que puede afectar a la visión cercana con graduaciones muy altas. Las imágenes se enfocan por delante de la retina. Suele aumentar a lo largo de la vida hasta estabilizarse sobre los 20 años.

Hipermetropía: defecto de enfoque que puede afectar a la visión cercana y lejana, mas acusado con la edad. Las imágenes se enfocan por detrás de la retina.

Astigmatismo: altera la nitidez de la imagen, tanto de lejos como de cerca. Las imágenes se enfocan a diferentes distancias respecto de la retina.

Presbicia: incapacidad del ojo para el enfoque cercano. Con una incidencia progresiva a partir de los 45 años generalmente.

SOLUCIONES QUIRÚRGICAS PARA CORRECCIÓN DE DEFECTOS REFRACTIVOS:

Láser excímer:
Se basa en el modelado de la córnea para compensar el defecto refractivo. Es posible realizar un tallado en superficie (PRK) o mediante flap efectuado por el láser femtosegundo (femto-LASIK).
Láser femtosegundo:
Posibilita realizar con la máxima precisión procedimientos corneales como la creación del flap para técnica de femto-LASIK, donde sustituye a la cuchilla de microqueratomo aumentando la seguridad del procedimiento. También realiza la novedosa técnica de extracción de lentículo corneal (SMILE)
Lente intraocular asociada a cirugía de cristalino:
Recomendado generalmente para personas por encima de los 50 años. Se pueden implantar lente monofocal, tórica (corrige astigmatismo) o multifocal (mejora agudeza visual sin corrección en varias distancias) tras extraer el cristalino. Esta cirugía pretende una corrección de la graduación y reducir la dependencia de gafa en una distancia (lente monofocal), dos distancias (cerca y lejos, lente bifocal) o tres distancias (lente trifocal). Se trata de lentes definitivas y no se desarrolla catarata en un futuro puesto que se asocia a la extracción del cristalino.
 
CATARATA:

La catarata supone una pérdida de visión progresiva asociada a la opacidad del cristalino. Es un proceso normal que puede desarrollarse con diferente ritmo en diferentes ojos. Actualmente, la cirugía proporciona una rápida mejoría de la agudeza visual, realizándose mediante cirugía ambulatoria y anestesia tópica. El cristalino se emulsifica y extrae mediante una mínima incisión que generalmente no precisa de sutura, se aprovecha el mismo acto para implantar una lente intraocular que pretende corregir los defectos de graduación del ojo y en caso de ser bifocal o trifocal, permite llevar una vida con una mayor independencia de gafa en dos (cerca-lejos) o tres distancias (cerca-lejos-intermedio)

 

Detección precoz de glaucoma mediante OCT (tomografía de coherencia óptica):

El glaucoma es una enfermedad irreversible del nervio óptico por la que se puede perder la visión de campo periférico en primer lugar, pudiendo avanzar hasta afectar la visión central.
Se trata de una enfermedad asintomática en sus fases iniciales y por ello es esencial una detección precoz especialmente si se presentan algunos de los factores de riesgo aquí detallados: antecedentes familiares de glaucoma, hipertensión ocular, hipertensión arterial, diabetes, córnea delgada (medido mediante paquimetría) o miopía. Se suele recomendar evaluación periódica a partir de los 60 años.

Actualmente la tecnología OCT pone a nuestro alcance el análisis directo del nervio óptico y de las neuronas que lo componen. Mediante una imagen en 3D podemos analizar el estado puntual y lo que es más importante, la evolución que tiene a lo largo del tiempo. El daño morfológico del nervio óptico ha demostrado preceder en la mayoría de las ocasiones al daño funcional que puede percibir el paciente o el médico mediante la realización de la campimetría.

Degeneración macular asociada a la edad (DMAE):

En esta patología, la zona central de la retina (mácula) es dañada por diferentes fenómenos asociados al envejecimiento. Existe una forma crónica y progresiva (DMAE “seca”) que se debe controlar y no requiere tratamiento agudo, aunque se beneficia de una buena dieta y suplementos vitamínicos. La forma “húmeda” progresa de una manera mas rápida y se asocia a la pérdida de impermeabilidad de la zona central de la retina por diferentes mecanismos. Esta forma sí que tiene tratamiento y por ello debe ser controlada de cerca por un especialista. Actualmente el tratamiento de inicio es la inyección intraocular de un agente antiantiogénico. Esta inyección se realiza de manera ambulatoria y es indolora pero pueden ser necesarios varios tratamientos dependiendo del curso de la enfermedad.